¿La ley me obliga a retirar el amianto?
Sí: pero tú no puedes quitarlo, la ley obliga a que lo retire alguien autorizado.
El amianto se prohibió en España en 2002. Todo lo anterior puede llevarlo: la cubierta de fibrocemento del almacén, las bajantes de la comunidad, el depósito del agua, la uralita del garaje. En Mallorca hay a espuertas, sobre todo en lo que se levantó entre los sesenta y los noventa. Mientras la placa está entera y nadie la toca, no suelta fibras y no pasa nada. El peligro empieza cuando se rompe, se taladra o el sol y el salitre la van cuarteando. Ahí libera las fibras que se respiran y que, veinte o treinta años después, pasan factura en forma de enfermedad grave.
La ley te obliga a retirarlo, sobre todo, en dos momentos.
Cuando haces obras: si en una reforma o un derribo aparece amianto, hay que sacarlo antes de seguir, sin mezclarlo con otros escombros. Y por la vía del ayuntamiento: la
Ley 7/2022 les obliga a censar las instalaciones con amianto y a planificar su retirada, con los emplazamientos públicos de mayor riesgo resueltos antes de 2028.
Traducido: cada vez más consistorios cruzan datos —incluso con drones y fotografía por satélite— y pueden llamar a tu puerta preguntando por esa cubierta y pidiéndote el certificado.
Por qué no puede subirse cualquiera con una radial
Cualquier trabajo con amianto se rige por el
Real Decreto 396/2006, y no admite improvisación: solo lo pueden manipular empresas inscritas en el
RERA —el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto—, con personal formado y un plan de trabajo aprobado antes por la autoridad laboral.
Saltarse esto no es una multa de aparcamiento. Se considera falta muy grave en prevención de riesgos, con sanciones que pueden llegar a los 600.000 euros, y el vertido incontrolado es además delito medioambiental: te toca descontaminar y restaurar la zona de tu bolsillo. El «ya lo tiro yo un domingo» sale carísimo, aparte de peligroso para ti y para tus vecinos.
Cómo es un desamiantado bien hecho
No es solo arrancar placas y llevarlas al punto limpio. Es un proceso con orden y con papeles de principio a fin: se identifica el material y se redacta el plan que aprueba la autoridad laboral; se acota y se confina la zona; se humecta y se retira sin romper nada; los operarios pasan por la unidad de descontaminación para que ninguna fibra viaje en la ropa; y el residuo va a vertedero autorizado con su documento de seguimiento. Al terminar, certificado. Sin ese rastro documental, el trabajo no vale.
Aquí entramos nosotros
Trabajamos el amianto donde más aparece y más se complica: en altura. Cubiertas de nave, bajantes de comunidad, depósitos. Somos
empresa inscrita en el RERA (00/129), con unidad móvil de descontaminación propia, plan de trabajo, retirada a vertedero autorizado y certificado final. Y como
accedemos con cuerda, sacamos la uralita de una cubierta sin montar andamios ni parar el edificio.
Si tienes fibrocemento y no sabes por dónde empezar, lo primero es no tocarlo.
Mándanos una foto al (+34) 660 679 623 y te decimos qué hay que hacer, con
presupuesto cerrado. Lo difícil lo resolvemos enseguida.