Las juntas de dilatación, los encuentros de materiales y las zonas expuestas al agua son los puntos vulnerables de cualquier fachada. Un sellado correcto y una buena impermeabilización resultan fundamentales para alargar la vida del edificio, evitar humedades y prevenir daños estructurales.

¿Por qué importa tanto el sellado de juntas?
Las juntas dejan que los materiales se expandan y se contraigan sin fisurarse. Cuando pierden elasticidad o están mal selladas, se abren grietas por donde entra el agua, y con ella llegan las humedades, el moho y la degradación progresiva del paramento.
Consecuencias de una impermeabilización deficiente
Las filtraciones no solo afean: comprometen el aislamiento térmico y el confort interior. En zonas costeras como las Illes Balears, el salitre y los cambios de temperatura hacen aún más necesario un tratamiento impermeabilizante eficaz y duradero.
¿Qué sistemas usamos en Mac10?
- Selladores elásticos de alto rendimiento para juntas de dilatación y carpinterías.
- Membranas líquidas o poliuretánicas que se adaptan a la superficie.
- Tratamientos hidrofugantes que repelen el agua sin alterar el acabado original.
- Bandas impermeables y sistemas bicapa para zonas expuestas al encharcamiento.
Intervención sin obras mayores
Muchas de nuestras intervenciones no necesitan andamios fijos: trabajamos mediante técnicas de trabajos verticales, y así reducimos molestias, costes y tiempo de ejecución.
¿Cómo saber si tu fachada necesita una revisión?
Si aparecen manchas de humedad, desconchados, moho o filtraciones tras la lluvia, es el momento de actuar. En Mac10 hacemos un diagnóstico técnico gratuito y sin compromiso.
Proteger la fachada es proteger el edificio. Sellar e impermeabilizar a tiempo evita reformas mayores más adelante.